Señal en vivo

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Durante los últimos 90 días se han realizado cerca de 60 denuncias por parte de distintas personas que dicen ser víctima de una nueva metodología delictual en la Región del Biobío. Las personas se dan cuenta que fueron suplantadas telefónicamente una vez que sus teléfonos celulares se quedan sin señal.

Este nuevo tipo de estafa consiste en que antisociales se hacen pasar por sus víctimas y llaman a las compañías telefónicas para decir que extraviaron su teléfono o dañaron su tarjeta SIM. De esta manera las operadoras, a través del sistema de portabilidad, duplican el número y lo asignan a una nueva línea.

De esta manera los ladrones consiguen entrar a todos los datos almacenados en las tarjetas SIM de sus víctimas. De tal manera que, por el tiempo que dure esta suplantación, quedan a su disposición claves, archivos y documentos que usan para robar dinero con el objetivo de comprar, transferir y hasta pagar cuentas personales.

Desde la Unidad de Análisis Criminal de la Fiscalía Regional anunciaron que equipos operativos de la Policía de Investigaciones ahora podrán abordar los delitos económicos, como este en particular.

 

El Servicio Electoral hizo un trato con la empresa Telefónica, con el cual esta última se adjudicó casi 3 mil millones de pesos. La medida fue tomada de forma urgente luego de que el 27 de diciembre del pasado año se publicara en el Diario Oficial la convocatoria para las votaciones.

La finalidad de esto es que la compañía envíe los resultados preliminares del plebiscito a las oficinas del Servel y también los resultados provisorios entregados por los colegios escrutadores. De esta manera, la empresa Smartmatic ingresó una demanda ante el Tribunal de Contratación Pública para acusar al organismo por preferir a Telefónica, incluso cuando esta presentaba una oferta 3 mil millones de pesos más cara que la que ellos proponían.

Según la demanda, el Servel no consideró la experiencia internacional de Smartmatic, puesto que Telefónica ha sido la única compañía encargada de prestar este servicio al órgano y, por lo tanto, cualquier otra empresa se ve imposibilitada para “acreditar experiencia nacional”. Sin embargo, el Servel omitió declaraciones.