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"Lo que pasó fue demasiado irresponsable": habla dueño de la polémica casa de Cachagua

Uno de los registros de la fiesta

Gabriel Biggs es el propietario de la casa donde se realizaron las polémicas fiestas clandestinas de Cachagua y, según 24 Horas, interpondrá una querella contra el arrendador, el piloto de rally Samuel Israel. "Voy a tomar acciones legales porque no quiero que esto se repita más. Esto tiene que servir de ejemplo a nivel nacional y ojalá mundial. Lo que pasó fue demasiado irresponsable, esto no se puede perdonar y la única forma que sirva de ejemplo es un castigo muy fuerte".

Además, Biggs entregó detalles de los ocurrido confirmando que fueron más de 200 los invitados a cada una de las celebraciones, aunque en el contrato de AirBnB el arrendador sólo declaró que siete personas lo acompañarían. Esto vulneró, no sólo lo establecido en los acuerdos de la comunidad donde está ubicada la propiedad, sino también la legislación actual que prohíbe reuniones masivas.

También comentó que el estado del inmueble, luego de lo ocurrido, era deplorable. "Cuando entró (la persona que cuida el lugar) dijo que había tanto vómito por toda la casa que tuvieron que entrar tres personas a limpiar y sanitizar toda la casa", aunque según Biggs los asistentes ya eliminaron todos los registros audiovisuales.

 

¿Quién organizó las fiestas en Cachagua?

Toda la información que se ha revelado a través de redes sociales sigue siendo un "supuesto", sin embargo, el diario El Mostrador asegura que el organizador de las fiestas clandestinas en Cachagua ya está identificado.

No fue difícil dar con su nombre debido a que los vecinos del sector de Aguas Claras estaban muy molestos por la gran cantidad de personas que ingresaron, que no eran residentes, y por los ruidos molestos que se extendían hasta las 8.30 am.

El piloto chileno Samuel Israel habría arrendado una casa en Cachagua para celebrar el Año Nuevo. La primera fiesta que organizó se realizó el mismo 31 de diciembre, con alrededor de 150 personas, y con "música, copete y drogas a discreción". Los vecinos reclamaron a Israel y llamaron a Carabineros.

El piloto "respondió" a los reclamos con otra a fiesta, efectuada el 2 de enero, pero esta vez con 200 asistentes. Por la reiteración, la policía le cursó un parte, pero la celebración continuó. El resultado: luego de una investigación de las autoridades, todos los participantes podrían ser sancionados bajo el Código Sanitario, según informó ayer el Intendente de Valparaíso.

Israel en la premiación de una competencia

 

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