Al menos 18 personas han fallecido en las inundaciones tras las fuertes lluvias que afectan a 40 municipios del estado de Bahía en Brasil. Las autoridades entregaron un balance en el que se informó que hay alrededor de 286 personas heridas, 4.185 personas están sin hogar, 11.260 fueron evacuadas.

El Gobernador de Bahía, Rui Costa, sobrevoló las áreas afectadas y comentó: "Vamos a incrementar nuestra estructura de apoyo y llevar los recursos necesarios a zonas remotas, como Itapetinga y otras localidades del Suroeste, con el uso de aeronaves para llevar insumos y avituallamientos, e incluso equipos, a fin de asegurar todo tipo de rescate o asistencia", dijo en una conferencia de prensa.

 

Las lluvias comenzaron el 23 de diciembre y han provocado inundaciones, deslizamientos de tierra y desborde de ríos, lo que causó el desastre ocurrido en el estado de Bahía. Estados vecinos como Sao Paulo, Minas Gerais y Espírito Santo han ofrecido su ayuda con aviones de rescate y equipos de bomberos.

Ayer en la tarde, cinco trabajadores de la Dirección General de Aguas que instalaban un caudalímetro, quedaron atrapados en la ribera del río Maule. Según lo informado, sería por el aumento del caudal.

Los afectados tuvieron que esperar a que se oscureciera para prender unas ramas y así dar aviso de su paradero. Un colega los visualizó y dio aviso a personal de emergencia, que durante la madrugada pudo rescatarlos.

Un marinero que cayó por la borda desde su embarcación, estuvo 14 horas en el Océano Pacífico esperando ser rescatado y solo agarrado de un trozo de basura. Vidan Perevertilov, de nacionalidad lituana, no llevaba chaleco salvavidas.

Según consigna Radio Biobío, Perevertilov es maquinista del barco Silver Supporter y navegaba entre Nueva Zelanda y las islas Pitcairn. En la madrugada se sintió mareado y salió a la cubierta a tomar aire, momento en que cayó al agua. La tripulación advirtió del accidente recién seis horas después y decidieron regresar a buscarlo.

Luego de caer, Perevertilov divisó un objeto negro y nadó hasta él. Resultó ser una boya en mal estado, lo que calificaron como "un trozo de basura", y se aferró a ella hasta que fue rescatado. Su hijo dijo que al encontrarlo “parecía tener 20 años más y estaba muy cansado, pero estaba vivo”.

 

Una embarcación que navegaba frente a las costas del poblado de Melinka en la comuna de Guaitecas, en Aysén, naufragó por causas que aún se investigan. Se dio el llamado de auxilio a la autoridad marítima que prontamente llegó al lugar para rescatar a los tres tripulantes que iban a bordo de la nave.

“Llegado al lugar, la embarcación estaba siendo remolcada por otra de menor tamaño. Durante esa maniobra habría sufrido el naufragio en cercanías de Bahía”, aseguró el teniente Cristóbal Ruiz del departamento de relaciones públicas de la Gobernación Marítima de Aysén.

Luego de ese intento de salvataje por parte de otra embarcación, lamentablemente la nave terminó de hundirse, por lo que fue necesaria la acción de personal de la marítima. “Inmediatamente personal de la autoridad marítima efectuó tareas de salvamento de los tres tripulantes afectados”, agregó Ruiz.

Por ahora, el organismo se dedicará a investigar el hecho, para confirmar o descartar la información entregada por los tripulantes y es que, según ellos, falló el motor de la embarcación. Todo quedó en manos de la Fiscalía Marítima de la Región de Aysén.

A 120 metros de altura fueron rescatadas dos personas que quedaron atrapadas en un acantilado del sector Punta de Rieles, en Mejillones. Los equipos de emergencia que llegaron hasta el lugar constataron esta situación y pusieron en marcha el plan de rescate.

Según información oficial, en el lugar trabajó el GOPE de Carabineros, Bomberos de Mejillones y también personal de la Armada. Todos unidos para conseguir rescatar a las personas que estaban atrapadas.

Oficialmente se sabe que este acantilado mide aproximadamente 300 metros de altura y las personas que estaban atrapadas fueron ubicadas a 120 metros de altura en una zona muy rocosa con pocas posibilidades de agarre. Evidentemente corrían el grave peligro de caer a los roqueríos y finamente al mar.

El método para rescatarlos fue que personal del GOPE bajo hasta su ubicación y los ayudó a continuar bajando hasta el nivel del mar donde se subieron a una embarcación de la Armada y posteriormente fueron trasladados a un recinto asistencial donde se comprobó que estaban en buenas condiciones.