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Al menos cuatro misiles fueron lanzados este jueves contra la embajada de Estados Unidos en Bagdad, según indicaron dos funcionarios de seguridad iraquíes. En un comunicado se señaló que una niña y una mujer resultaron heridas producto del ataque.

El presidente de Irak, Barham Saleh, y la ONU condenaron el ataque con cohetes, el presidente escribió en su cuenta de Twitter: "Atacar las misiones diplomáticas y poner en peligro a civiles es un acto terrorista criminal y un golpe a los intereses de Irak y a su reputación internacional".

La misión de la ONU en Irak comunicó que "los cohetes que tienen como objetivo las embajadas y causan lesiones entre los civiles iraquíes son intentos insensibles de desestabilizar el país".

Este es el último ataque que se ha registrado de una serie de misiles y drones que han sido dirigidos contra la embajada estadounidense desde el principio de año, después del segundo aniversario del ataque de Estados Unidos donde mataron al general iraní Qassim Soleimani y al comandante Abu Mahdi al-Muhandis.

La escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán no cesa desde la muerte del general árabe Qasem Soleimani. El gobierno de Irak pidió a los norteamericanos que retiraran sus tropas militares del país, lo que despertó la ira de Donald Trump, quien anunció represalias contra el gobierno y el parlamento iraquíes, añadiendo que "las sanciones a Irán parecrán algo suaves a su lado".

Por ello es que causó sorpresa la llegada de una carta norteamericana que acataba la decisión iraquí. "Por respeto a la soberanía de la República de Irak, y según lo reclamado por el Parlamento y el primer ministro, la Coalición reorganizará sus fuerzas (..) para asegurarse de que la retirada de Irak se lleve a cabo de forma segura y eficaz" recoge el documento según France Presse.

El ministro de Defensa de los Estados Unidos, Mark Esper, descartó cualquier intención de retiro de tropas.  “No sé lo que es esa carta… Estamos tratando de averiguar de dónde viene y qué es. Pero no se ha tomado ninguna decisión de abandonar Irak. Punto” comentó en una rueda de prensa.

Mark Milley, jefe del Estado Mayor estadounidense, echó un poco de luz sobre el asunto, aclarando que el documento era un "proyecto de carta no firmada" y que "es un error cometido con toda la buena fe".

El empresario, Carlos Cardoen, llegó hasta la Corte Suprema para prestar declaraciones y recibir la notificación de la solicitud formal de extradición presentada por EE.UU., que lo acusa de exportar material de guerra a Irak en la década de los 80'.

Cardoen declarará por cargos de ilícitos aduaneros, declaraciones falsas, falseo de permisos y declaraciones para la importación de circonio desde EE.UU. a Chile para la fabricación de bombas racimo, vendidas posteriormente a Irak.

Además, se le entregó personalmente la notificación de solicitud formal de extradición presentada por Estados Unidos, donde tendría que afrontar una pena máxima de 35 años de presidio y una multa de 600.000 dólares (más de 400.000.000 de pesos).

La defensa refutó que EE.UU. estaba en conocimiento de estas ventas y acusan que en estos 25 años, desde que se dictó la acusación y se emitió la alerta roja de Interpol en 1993, se vulneraron sus derechos constitucionales.

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