Con la llegada del verano y el aumento de visitas a playas, piscinas y zonas costeras de la Región de Atacama, el SAMU reforzó su llamado a la prevención y al autocuidado, advirtiendo sobre los riesgos asociados a accidentes por inmersión, especialmente en menores de edad.
Desde el organismo señalaron que niños, niñas y adolescentes son quienes más disfrutan de las actividades acuáticas durante la temporada estival, pero también quienes presentan mayor riesgo de sufrir accidentes graves si no existe una supervisión constante y medidas de seguridad adecuadas. En ese contexto, conocer cómo prevenir situaciones de riesgo y cómo actuar ante una emergencia puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
El director del Servicio de Salud Atacama, Bernardo Villablanca Llanos, explicó que durante el verano la región recibe a miles de familias que disfrutan de balnearios y actividades recreativas, lo que también eleva el riesgo de emergencias.
“Este escenario incrementa los accidentes por inmersión, especialmente en menores, además de un aumento en consultas por eventos en salud, como descompensaciones de pacientes crónicos e intoxicaciones por alimentos, alcohol y/o drogas. Queremos recordar a la comunidad que el fono 131 está disponible para atender emergencias, pero también hacemos un llamado al autocuidado: no conducir si se ha consumido alcohol, consumir alimentos en lugares autorizados y mantener medidas de prevención ante la asfixia por inmersión”, señaló la autoridad.
Recomendaciones ante una emergencia
El jefe del SAMU Atacama, Dr. Nicolás Hernández, entregó una serie de recomendaciones básicas para actuar frente a una emergencia por inmersión:
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Mantener la calma y evaluar rápidamente la situación.
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Retirar a la persona del agua solo si es seguro hacerlo.
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Comprobar si está consciente y si respira.
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Si no respira o no responde, iniciar RCP de inmediato.
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Llamar al 131 (SAMU) o pedir a otra persona que lo haga mientras se presta ayuda.
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No abandonar a la víctima hasta que llegue personal especializado.
¿Cómo realizar un RCP básico?
En niños y adultos:
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Verificar que el entorno sea seguro.
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Comprobar si responde y respira.
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Si no respira, iniciar compresiones torácicas.
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Colocar las manos en el centro del pecho.
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Realizar 30 compresiones firmes y rápidas, de forma continua, hasta que llegue ayuda o la persona reaccione.
Prevención de la asfixia por inmersión
Entre las principales medidas preventivas, SAMU Atacama enfatiza:
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Nunca dejar a los niños solos, aunque sepan nadar.
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Mantener siempre a un adulto responsable vigilando activamente.
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Evitar juegos bruscos o zambullidas peligrosas.
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Enseñar normas básicas de seguridad acuática.
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Utilizar chalecos salvavidas certificados cuando corresponda.
Consejos para evitar accidentes en piscinas
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Instalar rejas de seguridad con cierre automático.
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Mantener el área seca para prevenir caídas.
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No permitir correr alrededor de la piscina.
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Retirar juguetes del agua cuando no se utilicen.
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Evitar el consumo de alcohol en adultos responsables del cuidado.
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Contar con un botiquín de primeros auxilios accesible.
¿Cuándo llamar al 131?
Se debe llamar de inmediato al 131 (SAMU) si:
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La persona no respira o está inconsciente.
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Hubo un episodio de inmersión, aunque el niño “se vea bien”.
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Presenta dificultad respiratoria, convulsiones o vómitos tras salir del agua.
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Sufre un golpe fuerte o traumatismo.
Ante cualquier duda, el llamado es claro: siempre es mejor llamar al 131.