Un tripulante de nacionalidad vietnamita, de 29 años, falleció tras ser ingresado de urgencia al Hospital Las Higueras de Talcahuano debido a un cuadro clínico compatible con fiebre hemorrágica.
El marino formaba parte de una embarcación procedente de Singapur, con escala previa en África, la cual realizó una recalada de emergencia en el puerto de la Región del Biobío para otorgarle atención médica.
Frente a la sospecha inicial de una patología infecciosa de alta complejidad, la Autoridad Sanitaria activó inmediatamente los protocolos de aislamiento y contingencia epidemiológica. El objetivo de estas medidas preventivas fue contener cualquier eventual riesgo de propagación en el personal de salud y la comunidad local mientras se realizaban las investigaciones correspondientes.
Las muestras de laboratorio derivadas al Instituto de Salud Pública permitieron descartar formalmente la presencia del virus del Ébola. Tras descartar dicha infección, los equipos de salud orientaron las hipótesis diagnósticas hacia otras enfermedades tropicales en estudio, presumiéndose preliminarmente un posible cuadro de malaria.
En tanto, el resto de la tripulación que permanece a bordo de la embarcación fue dispuesta bajo medidas preventivas y de observación sanitaria. La nave se mantendrá bajo este régimen a la espera de la confirmación clínica definitiva que autorice la libre plática y el despacho de la embarcación hacia su próximo puerto de destino.